Skip to content


Objetivos e ilusiones

Pedro_hernandezEn esta vorágine del tenis profesional en España, en la que se encadenan el WTA de Marbella, la Fed Cup ante Francia, el Trofeo Conde de Godó, el WTA de Barcelona y el Masters 1000 de Madrid, se acumulan objetivos e ilusiones. Ilusiones y objetivos que no sólo atesoran los jugadores, sino que los comparten clubes, ese gran pilar del deporte, dirigentes, voluntarios y patrocinadores. En esta semana, en el seno del equipo español de Fed Cup, es evidente que se acumulan muchos objetivos y muchas ilusiones.

Nada es igual desde el momento en que uno se plantea un objetivo, unos plazos y un grupo dedica ilusiones y esfuerzos para alcanzarlos. La ilusión no es ni más ni menos que una agradable aberración de la esperanza, pero para convertir la esperanza en realidad, se requieren cuatro valores básicos: calidad, voluntad, valor y decisión. Y estos valores los tienen María José Martínez, Anabel Medina, Lourdes Domínguez, Nuria Llagostera y Carla Suárez, y lo tienen en la misma medida que lo acaparan los protagonistas de los mega-mediáticos FC Barcelona – Real Madrid que compartirán calendario con unas semanas de tenis inolvidable.

Indudablemente, los 360 minutos de Barça-Madrid que nos esperan en el terreno de juego disparan las expectativas más allá de la barrera de lo que sería catalogado como correcto. Pero yo, que soy seguidor del fútbol y del deporte en general, prefiero los más de 200 partidos individuales en los que nuestros jugadores y jugadoras compiten ante su público, y lo hacen con la bandera de deporte líder en el concierto internacional.

Para el deportista de elite existe el mismo miedo escénico sobre el césped del Santiago Bernabéu, en la pista talismán del RCT Barcelona, en la arcilla roja que no azul de la Caja Mágica, en el césped del Camp Nou o en la tierra batida de la central del Club de Tennis Lleida. Nuestros jugadores y jugadoras defienden un orgullo colectivo de país, tanto cuando juegan torneos individuales como cuando, como sucederá este fin de semana, lo hacen representando a España como grupo.

El éxito no existe siempre para ser alcanzado, sino para servir de punto de mira. En este sentido, es evidente que si no sabes donde vas, posiblemente acabarás en otra parte. El equipo español de Fed Cup tiene punto de mira y sabe donde va, de ahí mi esperanza de que consiga en Lleida lo que se merece.

También quiero dejar una reflexión personal sobre esta competición. Sólo dos jugadoras del top-ten mundial compiten este fin de semana en las seis eliminatorias del Grupo Mundial de la Fed Cup: dos semifinales y cuatro play-offs. La Federación Internacional de Tenis debería reflexionar sobre la nueva realidad del tenis femenino, muy distinta a la que puso en marcha esta competición hace cinco décadas, y encontrar soluciones a un formato que no hace justicia al valor real de las naciones que compiten.

Ni España, ni Francia, que se miden este fin de semana en Lleida, son equipos de segunda categoría, ni por el potencial de sus jugadoras, ni por su tradición, ni por su compromiso con el tenis. Pero, el próximo lunes, uno de esos dos países, y estoy convencido de que no será España, se quedará en el grupo de abajo.

Pedro Hernández
Director de Comunicación de la RFET

Autor Pedro Hernández.

Etiquetas .